8 de marzo 2020 // Día Internacional de la Mujer

Generación igualdad

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Día Internacional de la Mujer

De convidadas de piedra al feminismo

Las nuevas generaciones rozan con las yemas de los dedos la igualdad, una cumbre que era imposible hollar hace medio siglo, cuando ellas veían a través de los ojos de ellos

Carmen Nevot

Era un domingo frío de otoño, de esos que preludian el invierno, y las mujeres acudían por primera vez a votar. Era el 19 de noviembre de 1933 y dos días después de esa revolucionaria fecha, que fue posible gracias a la lucha de Clara Campoamor y la Constitución republicana de 1931, en las páginas de entonces de este diario, la información sobre aquellos comicios la ilustraba una imagen de un grupo de mujeres, entre ellas varias religiosas, haciendo fila en torno al edificio del instituto Sagasta, hoy vacío y sometido a una integral rehabilitación.

Las mujeres participaron de forma «entusiasta», rezaba este periódico, no solo porque debutaban en tales lides y ponían la primera pica en Flandes, sino porque «en la actual contienda se sentía llamada a expresar su opinión sobre el rumbo político». «La mujer ha acudido a las urnas en las grandes localidades en mayor número que el hombre y, por supuesto que –conocidos los resultados de la capital– inclinándose a la ultra derecha», informaba textual este diario, que maridaba, en una inexplicable convivencia, los primeros retazos de la igualdad soñada con la publicidad de la época, la de los polvos de arroz Risler y de la crema Tokalón, que ofrecía consejos sobre lo que las mujeres de entonces debían saber para «sacar marido». Junto al aviso, una ilustración sobre un pie de foto en el que se podía leer: «Esta es la joven que podría casarse con un millonario en 1934».

Día Internacional de la Mujer 2020

La prensa reflejaba el casi imposible consorcio entre las convidadas de piedra, llamadas a ser espectadoras de la vida de los hombres, con la de aquellas que comenzaban a cuestionares por qué.

La pregunta seguiría sin tener respuesta años después. ‘Retoca tu maquillaje, ponte un listón en el cabello y luce lo mejor posible para él. Recuerda que ha tenido un día duro y solo ha tratado con compañeros de trabajo. Arregla tu casa, debe lucir impecable y no te quejes si llega tarde, si va a divertirse sin ti o si no llega en toda la noche. Trata de entender su mundo de compromisos…’ Así hasta once reglas básicas para mantener a tu marido feliz. Todas ellas recogidas en la Guía de la buena esposa, un libreto de los años 50 del siglo pasado que a día de hoy quema en las manos de las nuevas generaciones, en las de la generación de la igualdad, las mismas a las que este año la ONU dedica el tema del Día Internacional de la Mujer 2020: «Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres». Aquellas ajenas a que sus madres no pudieron abrir una cuenta bancaria sin el permiso de sus maridos hasta 1975. Tampoco podían trabajar sin su autorización, ni recibir un salario ni sacarse el carné de conducir ni... demasiados ‘ni’. Aquellas ajenas a que la gran revolución llegó hace no tantos años y viven en un mundo con avances reales.

Hoy, las mujeres han llegado a los puestos de dirección de las grandes empresas, llenan las aulas de las universidades, imparten clases magistrales, son económicamente independientes, están presentes en el Ejército, incluso ya hay una mujer general, y sobre todo y lo más importante, la decisión sobre cómo quieren vivir la toman ellas mismas. Hasta entonces la batalla por la igualdad prácticamente se libraba de forma individual, de puertas para dentro y preguntándose, las menos inconformistas, ¿qué habré hecho yo para merecer esto? Pocas voces se atrevían a exteriorizar un sentimiento que hoy, 8 de marzo, estará más que presente en las calles de todas las ciudades españolas y, por supuesto, en las de La Rioja.

«Las mujeres empiezan a conquistar las alcaldías, gobiernan ya en una treintena de municipios en los que reside el 20% de la población riojana»

Hoy la batalla se libra en las calles, en los despachos, desde las alcaldías conquistadas por regidoras y desde las aulas ocupadas mayoritariamente por mujeres que quieren terminar de conquistar un derecho que siempre debió estar ahí.

Aún así, queda mucho por recorrer. Las cifras así lo delatan. En el conjunto del país solo el 19% de los ayuntamientos están dirigidos por alcaldesas; apenas el 14% de los magistrados del Tribunal Supremo son mujeres; en las ejecutivas de los principales partidos políticos las mujeres representan de media el 38% pero todos sus líderes nacionales son hombres y el Gobierno de Pedro Sánchez ha sido el primero en el que el número de ministras ha superado al de ministros.

La radiografía de La Rioja no dista mucho de la foto fija nacional y el diagnóstico es muy similar: la igualdad progresa adecuadamente, pero queda mucho camino por recorrer.

En esta comunidad, las mujeres ocupan una treintena de alcaldías de las 174 posibles –18 de ellas del PP y 12 el PSOE, además de alguna independiente– lo que representa el 17% del total. Y entre ellas, las mujeres llevan la vara de mando en municipios como Alfaro, Calahorra, Cervera, Villamediana, Agoncillo, Albelda y Autol, donde se concentra el 20% de la población de esta comunidad.

Día Internacional de la Mujer 2020

En la Administración autonómica, los avances en este sentido son innegables, por primera vez, La Rioja tiene presidenta y dirige un equipo de cinco hombres y cuatro mujeres, eso en la primera línea. En la segunda, sin duda, ellas son más. Junto a este paso adelante, esta misma semana se ha producido otro hito en la región. También por primera vez una mujer está al frente de la Delegación del Gobierno.

En el ámbito universitario, el salto cuantitativo ha sido mayor. De acuerdo con los datos facilitados por el departamento de Comunicación de la Universidad de La Rioja (UR), las mujeres ganan en las aulas por goleada. Sumados todos los grados, másteres y postgrados son mayoría, en concreto, suponen cerca del 57% del total, aunque entrando al detalle hay grandes diferencias.

Así por ejemplo, en el grado de Educación Infantil nueve de cada diez alumnos matriculados son mujeres, mientras que en el de Ingeniería Informática ocurre todo lo contrario, ellos ocupan el 90% de los pupitres. La paridad, sin embargo, se ha instalado en las aulas de Química, Enología y Administración y Dirección de Empresas y, por contra, las carreras técnicas siguen siendo territorio de hombres.

La plantilla de docentes e investigadores también es un terreno en el que ellas han ido haciéndose un hueco, de hecho, se puede considerar casi paritario. De los 538 docentes, 280 son hombres y 258 mujeres. ¿Ocurre lo mismo con la dirección? La respuesta es clara y rotunda: No. Dentro del equipo rectoral, de los cinco vicerrectorados, solo dos están ocupadas por féminas, lo mismo que la secretaría general, la gerencia y el rectorado.

Día Internacional de la Mujer 2020

En el Tribunal Superior de Justicia la situación, a grandes rasgos, es parecida. Las mujeres jueces son más, 20 de 39, pero si se pone el foco en los puestos con más responsabilidad, ellas no están presentes, salvo en el decanato de los jueces, un cargo que ejerce una mujer, elegida por sus propios compañeros.

En la conquista por la igualdad, que las nuevas generaciones dan por sentada, también se han producido algunos avances en los puestos directivos de las empresas, aunque este terreno es más movedizo. En esta región hay unos 500 hombres dirigiendo medianas o grandes empresas frente a 300 mujeres. Al frente de pequeñas y medianas firmas hay 6.600 hombres y 2.600 mujeres.

El talón de Aquiles sigue siendo la brecha social, laboral y económica.

Brecha salarial y carga doméstica, en la cuenta del ‘debe’ de la igualdad

Nuria Alonso

En la columna del ‘debe’, la igualdad entre géneros cuenta aún con demasiadas anotaciones. Quizás la más importante, porque afecta a la calidad de vida de las perjudicadas, es la brecha salarial, cuyos guarismos deberían tomarse como una afrenta personal por cualquier Ejecutivo que busque de forma efectiva y no efectista la consecución de una igualdad real entre hombres y mujeres.

Aunque se ha ido acortando la distancia entre los salarios que perciben hombres y mujeres, la desigualdad entre los sueldos sigue siendo una importante asignatura pendiente. Así, por ejemplo, un informe de la Secretaría de Empleo de UGT de La Rioja cifra en casi 5.500 euros la cantidad media que reciben más los hombres que las mujeres por ejercer el mismo trabajo. Eso supone que La Rioja arroja una tasa de discriminación salarial del 22,03%. Los datos son desalentadores para las empleadas féminas en todos los sectores, tanto Industria como Servicios y en todos los tipos de contratación, aunque se aminora en la temporal hasta el 11,48%. 

Día Internacional de la Mujer 2020

Más y mejor legislación

Mejorar la legislación y cumplir la ya existente es, según la profesora de Sociología de la Universidad de La Rioja (UR) Carmen Sabater, una punta de lanza para forzar a las empresas a generar conductas de igualdad real en las empresas. Y concreta más: «Se han aplicado normativas en empresas de más de 150 empleados, pero habría que generalizarlas en todas». Cree la socióloga que marcar legalmente pautas de conciliación y de discriminación paritaria se entiende útil mientras no se realicen de forma voluntaria.

También aborda Sabater el exceso de la carga doméstica que asumen las mujeres, que atribuye a que «el patriarcado hace que el predominio de la figura masculina sea muy difícil de erradicar» y también a la «carga mental de las mujeres, que se autoatribuyen determinadas tareas familiares». Los últimos datos indican que las mujeres triplican el tiempo que los hombres dedican a las tareas domésticas, un argumento más que sostiene, en opinión de Sabater, la insuficiencia de las actuales cuotas de igualdad para cuya consecución se reclama la contribución de todos.