8 de marzo 2020 // Día Internacional de la Mujer

«Se tiene que avanzar en la educación»

Arancha del Carmen Guiró. Responsable financiera

Arancha del Carmen
E. Sáenz Andrea Aragón

La trayectoria laboral de Arancha del Carmen Guiró está jalonada de los valles y picos, de los hitos y retrocesos que todavía marcan la biografía de tantas profesionales. Licenciada en ADE en junio de 1993, su primer trabajo le llevó a Pamplona como administrativa de una compañía que un año después le condujo a Lérida como responsable del área en la zona Este de España. En el 1999 se trasladó a vivir a Logroño para incorporarse al poco tiempo a Inmobiliaria Solozábal y, como ella misma describe, «otra vez vuelta a empezar»; primero como administrativa y dos años después convertida en responsable financiera de la firma, además de asesora en fiscalidad y gestión de patrimonio. Madre de tres hijas, Arancha contempla su trayectoria con una mezcla de malestar y satisfacción. «Mi sensación es que como mujer de inicio tienes que demostrar más y, sobre todo, comenzar por puestos con menos responsabilidad y sueldos inferiores», reflexiona. «Sin embargo –agrega– en ese aspecto he tenido mucha suerte en las dos empresas en las que he desempeñado mi labor ya que no tardaron en valorarla y logré ascender en poco tiempo».

Donde no atisba ningún déficit por su género es en la relación con sus compañeros. «Somos un grupo de catorce empleados, con muy buen ambiente de trabajo y, por cierto, con una amplia mayoría de mujeres de todas las edades». «Lo importante para nosotros es estar muy conectados y potenciamos esa labor integral en equipo para dar una respuesta rápida y coordinada al cliente», señala.

Qué hago yo para contribuir a una igualdad plena

La clave es una buena conciliación familiar (tanto de hombres como mujeres) para poder desarrollarte profesionalmente, con jornadas de trabajo más racionales donde no importe tanto las horas presenciales como la productividad.

Consciente del camino que todavía queda por recorrer, Arancha del Carmen no se muestra partidaria de las políticas de cuotas. «Personalmente creo que tiene que progresar el que mejor preparado esté, independientemente del sexo», razona para apostillar: «Donde se tiene que avanzar mucho es en la educación desde pequeños para que socialmente y profesionalmente se consiga la igualdad».

Desde su punto de vista, «la principal dificultad que tenemos las mujeres es que en el terreno familiar todavía falta mucho para conseguir igualdad, por lo que se acumula el trabajo profesional al de la casa». Lo idóneo en este sentido sería «buscar fórmulas para que la rentabilidad para la empresa sea superior», desde la convicción de que «no importan tanto las horas presenciales como la productividad efectiva». Aunque entiende que se han ido dando pasos esperanzadores, el trecho que resta aún es amplio. «Siguen faltando más mujeres en puestos directivos de grandes empresas», ejemplifica insistiendo en la formación desde la infancia para replicar a las encuestas que hablan de que actualmente se detecta un retroceso entre los adolescentes.

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