8 de marzo 2020 // Día Internacional de la Mujer

La experiencia de toda una vida al servicio de una moda diferente, para diario y celebraciones

Después de trabajar en Logroño desde los 17 años, Olga Martínez trasladó su ilusión a Laguardia desde donde ofrece una moda diferente

Toscana
L.R. Fernando Díaz

Quince días fueron suficientes para que Olga Martínez decidiera darle una vuelta completa a su vida. Abandonar Logroño, donde había trabajado ya en el mundo de la moda durante 17 años y empezar –hace ahora un año– con un negocio propio en un coqueto rincón de Laguardia.

«Llegué a Laguardia pero sin tener idea de montar nada, sin embargo, ví una esquina que me gustó mucho. Me pareció que tenía grandes posibilidades y como el sitio era muy bueno, y me encanta el mundo de la moda, pensé en poner una tienda». Inicialmente, los dueños del local no habían pensado en alquilarlo, sin embargo, Olga les convenció y le dijeron que sí «y en quince días cambié de vida».

Toscana

Circunstancias favorables

Para Olga, es muy importante que un negocio esté bien situado y la ubicación de su ‘Toscana’ (Plaza Mayor, 1 de Laguardia) cumple ese primer requisito, además «en este pueblo hay turismo todo el año, y es un turismo de calidad. La verdad es que estoy muy contenta y he tenido suerte, aunque también es cierto que me lo he trabajado», asegura. No en vano, Toscana no cierra sus puertas ningún día de la semana: «Cuando empecé, estaba yo sola, pero ahora tengo a otras dos personas contratadas a media jornada. Ellas están solo entre semana conmigo, y luego yo me quedo sola el fin de semana. Es duro, pero me gusta tanto este mundo que no me cuesta nada trabajar el sábado y el domingo, incluso sabiendo que es cuando más gente entra a la tienda. Ya descanso entre semana...».

Olga ha puesto toda su experiencia al servicio de su establecimiento, que también constituye su ilusión: «Buscaba ofrecer cosas diferentes en moda y complementos tanto para un día cualquiera como para un celebración, y como conocía a muchos proveedores, no me ha resultado difícil», afirma.

Toscana

Mucho por cambiar

Su dilatada experiencia en la moda femenina le ofrece la posibilidad de hacer un análisis de cómo han evolucionado los gustos de la mujer, que no deja de ser la representación de cómo ha cambiado la mujer en sí. «Ahora quiere ir vestida juvenil. Se ha descartado la falta recta y la clásica chaqueta de punto. De acuerdo a cada edad, la mujer busca prendas para estar ‘mona’», explica y añade: «En la tienda hay cosas para todas las mujeres. Yo traigo ropa de las tallas 38 a 56 porque una chica de 40 años que esté un poco más gordita también quiere verse guapa y juvenil, y no hay que negar eso a nadie».

Hace unos años, «la mujer no quería ser rompedora, pero ahora la gente ha salido de lo standard», explica Olga, «ahora la mujer quiere estar bien físicamente, quiere arreglarse, quiere salir...», algo que no ocurría antes. La sociedad está cambiando, aunque solo lo ha hecho en un 50 por ciento, todavía le queda mucho por avanzar, pero han sido esos avances los que ella ha aprovechado para hacerse emprendedora y comenzar una nueva vida, algo que antes no hubiera podido hacer por falta de apoyo familiar.

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