Unos vienen,otros se van


Diez objetos que cayeron en el desuso, frente a otros 10 que la tecnología ha introducido en el día a día en los últimos 20 años

Texto: Belén Martínez Zaporta

Hay sonidos que no volveremos a escuchar, el tiempo los ha hecho desaparecer junto a numerosos objetos que no se utilizarán jamás. No es un misterio, es producto de la evolución, la de las cosas, es la cara más visible del desarrollo de tecnología y de la innovación. Aunque siempre habrá nostálgicos que las conserven en su espacio, la realidad es que en dos décadas el desarrollo tecnológico ha convertido el día a día en más fácil, más cómodo, más seguro e incluso más espacioso.

¿Hay algo que suene hoy como el marcar de un número con el teléfono de rueda? ¿Alguién no recuerda su primera máquina de escribir? El ruido al teclear que, a veces era un esfuerzo para las manos por la dureza de las teclas, tuvo su final oficial en el 2012. En los 80, avances como los procesadores de texto para las computadoras personales ya marcaban cuál iba a ser su destino. Es el PC el culpable de la extinción de muchos objetos tanto como de la aparición de otros. Con él llegó la necesidad de guardar archivos, por ejemplo, en el disquete, aquel ‘soporte de almacenamiento de datos’ que acumulábamos con sus iguales en cajones y al que después le quitó su trono el CD. Ambos enormes y con menos capacidad que aquel que le ha sustituido en los últimos 20 años, el pendrive, que se lleva hasta en un llavero. Similar es el caso de las casetes. Primero se escucharon en el radiocasete, después en los aparatosos walkmans. A ellos les derrocó el compac disc y su aliado, el discman. Esta parte del ocio musical sigue en una continua transformación, pero ¿y el de los viajes? Hace tiempo que se acabaron las discusiones en el coche por quién interpretaba el mapa de carreteras de papel. Es la voz del navegador la que indica cuál es la dirección a seguir. Ahora estas planeadas aventuras son diferentes y más lo serán con la irrupción del coche eléctrico. Se acabó la gasolina (algún día).

Si nos referimos al equipaje, el de hoy puede ser más ligero del que se preparaba antes. Con la tableta, ya no hace falta cargar con el ordenador portátil, aunque hay quien aprovecha este espacio para el último gran juguete, no se van sin su drone. El smartphone permitió olvidar en casa los carretes para las fotos, ¿cuántas imágenes se han perdido acompañadas por la frase ‘se han velado’ tras un rayo de sol? Ahora se ven al instante y se envían al momento gracias al wifi. Ya no sabemos qué es el revelado. Pero hubo un antecesor en papel que nos otorgaba la instantaneidad, la polaroid. Aquella cámara dejaba salir por una ranura delantera la fotografía con la que había que ‘abanicarse’ para que aparecieran en segundos los elementos ‘capturados’. Conocimos antes un sistema parecido instalado en plena calle, una cabina automática equipada para obtener fotografías en minutos. Retrató encuentros entre amigos, amantes, primeras citas y ¿aburridas fotos para el dni? Es el fotomatón. Se digitalizó y ahora se ofrece para eventos como un elemento de diversión. A veces, lo antiguo se renueva y ‘cambia’ sus funciones.

10 objetos que han desparecido de nuestra vida...


Cómodos y seguros

La concepción de una idea a veces conduce a una nueva tecnología y con ella a la creación de nuevos objetos. Este proceso ha concluido en diversas ocasiones en la prohibición de fabricar algunas cosas con las que hemos convivido. Así ha pasado con el familiar termómetro de mercurio, considerado un riesgo para la salud y el medio ambiente. El cuidado del planeta también ha terminado con las bombillas del hogar y su sustitución por la tecnología led. En seguridad también se ha ganado en el hogar con la popularización de la vitrocerámica de inducción, cuyo primer modelo compacto no existió hasta el 99. Pero la comodidad y la posibilidad de añadir nuevas funciones también han sido fuertes razones para popularizar en nuestros hogares cosas que ahora son tan habituales como las pantallas planas. Éstas se llevaron por delante las televisiones ‘con fondo’, que algunos utilizaban además como repisa para extrañas figuritas.

Durante estos 20 años Internet ha permitido el desarrollo de innumerables empresas que han llegado a ser gigantes o que casi lo fueron durante unos meses pero se quedaron a medias. El resumen no es sencillo, en 20 años han nacido y muerto (o quedado a medias) cientos de grandes compañías tecnológicas, así que centraremos nuestro repaso en aquellas que nos han parecido más significativas y que ha removido más los recuerdos de quienes hacemos larioja.com.

Algunas son recién llegadas y otras apenas las recordamos, pero todas han supuesto un antes y un después en nuestra vida internaútica. Otras, sin embargo, parecía que se iban a comer el mundo, pero se quedaron por el camino, aunque muchos las recuerdan con nostalgia e incluso puede que ahora (que lo vintage está de moda) triunfaran.

Guardemos esta lista ¿qué quedará de ellas cuando nuestra web cumpla los 40?

... y otros seis que la han conquistado